El Arte del Ascenso
Guía Completa sobre Formas de
Remolcar un Aeromodelo
Para los amantes de los veleros y motoveleros, no hay nada más gratificante
que ver un aeromodelo ganar altura sin motor propio, aprovechando
únicamente la física y la técnica de lanzamiento. Sin embargo, para llegar a
esa térmica perfecta, primero necesitamos una forma eficiente de subir.
Hoy exploramos las tres técnicas principales de remolque en el
aeromodelismo, desde las más clásicas hasta las más tecnificadas.
1. Remolque Manual (Línea de Alta Tensión)
Es la forma más pura y deportiva de elevar un velero. Consiste en una línea
(generalmente de nylon) de entre 100 y 150 metros, con un anillo en un
extremo y un paracaídas pequeño para que la línea baje suavemente tras el
despegue.
¿Cómo funciona? El piloto del velero engancha el anillo en el gancho de
remolque del fuselaje. Un asistente (o el mismo piloto si hay viento fuerte)
corre contra el viento tensando la línea.
La técnica: El "corredor" debe sentir la tensión. Si el velero sube demasiado
rápido, debe aflojar; si cae, debe acelerar.
Ventaja: No requiere baterías ni motores adicionales. Es pura conexión con
el viento.
2. El Hi-Start (Sandow)
El Hi-Start es una evolución del remolque manual que utiliza la energía
elástica. Es ideal para quienes vuelan solos.
Componentes: Se compone de una sección de látex elástico de alta calidad
(unos 25-30 metros) unida a una línea de nylon (unos 100 metros).
El proceso: Se ancla el extremo del elástico al suelo y se estira caminando
hacia atrás hasta que la tensión sea la adecuada. Al soltar el modelo, la
elasticidad lo catapulta hacia arriba como si fuera una honda gigante.
Consejo de experto: Es vital elegir el grosor del elástico según el peso y la
envergadura del velero para evitar daños estructurales en las alas durante
la salida.
3. Aero-Remolque (Towing con Avión Motorizado)
Esta es la modalidad reina por su espectacularidad y realismo. Requiere de
dos aeromodelos y dos pilotos trabajando en perfecta sincronía.
El equipo: Un avión "remolcador" (potente y estable) y el velero, unidos por
un cabo de unos 20 a 30 metros. Ambos modelos deben tener un
mecanismo de liberación (servo-disparador) por seguridad.
La maniobra: El remolcador despega y el velero lo sigue, intentando
mantenerse siempre ligeramente por encima de la estela del avión
motorizado para evitar turbulencias. Una vez alcanzada la altura deseada, el
piloto del velero acciona el disparador.
Dificultad: Es alta. Requiere comunicación constante. Si algo sale mal,
ambos pilotos deben ser capaces de soltar el cable de inmediato.